Si esperamos por el momento cuando todo, absolutamente todo, esté listo, no comenzaremos nunca. - Ivan Turgenev
“Tendremos hijos cuando compremos nuestra propia casa.”
“Aplicaré para mejor empleo cuando tome el curso.”
“ Cuando me den mi promoción tomaré vacaciones.”
“Compraré el vestido bonito cuando pierda peso.”
Frecuentemente escuchamos personas hablar de sus sueños como algo dependiente de las circumstancias en las que se encuentran. Y, si somos honestos, tal vez pudieramos mencionar algunos deseos propios que escondemos para “Cuando…”
Aunque es cierto que tenemos responsabilidades serias por las cuales tenemos que responder- hay que pagar las cuentas y atender la familia- mucho de nuestro tiempo libre es malgastado en trivialidad. Llenamos nuestros días con programas de televisión, nos cegamos del mundo con addiciones variadas y enfocamos nuestro tiempo y energía en situaciones que necesitamos soltar ya. Es rara la vez que dedicamos tiempo para considerar nuestras vidas; descubrir lo que verdaderamente sentimos, pensamos, lo que soñamos y cómo poder realizar estos sueños. Nuestros recurso más valioso- nuestra propia vida- es malgastada,mientras nuestros sueños se pudren an el exilio.
Esto no tiene que ser de esta manera.
Una de las pocas garantías que tenemos es que todo cambia. La mejor parte es que esto nos da la oportunidad de mirar nuestras opciones con ojos abiertos y poder participar en estos cambios tomando decisiones conscientes. ¿Usted recuerda las reglas de juego de su niñez? El dueño de la bola es quien hace las reglas. Esto es tan cierto hoy como lo fue entonces. Su vida le pertenece, ¿qué desea hacer con ella?